(3) El brillo de sus ojos

Las semanas fueron eternas, pero ya estaba de vuelta. –¿Habría leído el poema? ¿Le habrá conmovido? ¿Sentiría lo que le quería transmitir? Xiomara navegaba entre un mar de preguntas sin respuestas, mientras aguardaba la llegada del profesor Barrientos. Su ausencia esos días todavía era un misterio.  Faltaban 10 minutos para iniciar la clase, su mentor debía…