Mi primer amor

April 21, 2011
profavargas

Una sonrisa iluminaba mi rostro, mariposas revoloteaban dentro de mí, no podía esperar para verle o hablarle. Sin duda, llegó el amor. Pasaba noches de desvelo, pero mi cuerpo lo asimilaba, no sentía cansancio, pues sabía que el resultado era estar al lado de mi amado. Así inició nuestra relación, era perfecta. Las situaciones, problemas o dificultades que me presentaba la vida se esfumaban con tan sólo pensar en él. Sabía que estaba a mi lado, que no me dejaría en soledad.

Y así pasaron los días, los años después que le entregué mi vida por completo. Ya no nos amanecíamos, pues estaba conmigo. Las largas horas de plática para conocerle se fueron cortando y así poco a poco el amor se fue enfriando. Pero tengo que aclarar, él siempre estuvo ahí, sus detalles y sus bondades eran el refrigerio de mi vida. No sé qué pasó porque por más que me alejaba su amor no me faltó.

Ahora las noches son muy largas, siento vergüenza y no encuentro cómo volver. Sé que sus brazos estarán abiertos para mí, que no habrá reproches, que hará una gran fiesta para recibirme, pero cómo regresar.

Así es la lucha que vive tu interior, deseas, anhelas estar al lado del amado y no sabes cómo volver. Sí, ya te lo dijo en Apocalipsis 2:4 “pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”.

Pero, quiere que vuelvas. En Jeremías 31:3 te lo confirma: “…Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Hay oportunidad para ti puedes retornar y sentir nuevamente el primer amor, ese amor sincero, incondicional que solamente te lo ofrece Dios y es para siempre. No lo pienses más, Él espera por ti.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Suscríbete a nuestro
Listado de Correos

© Todos los derechos reservados. Más que vivir. Profa. Elizabeth Vargas
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram