Un tema universal que todos hemos experimentado en mayor o menor magnitud y como he dicho antes, el amor nos eleva a los más hermosos sentimientos, pero también a nombre del amor podemos llorar lágrimas de sangre. Esto gracias a los que utilizan esa palabra sin profundidad, sin conocer lo que realmente representa.
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¿A qué llamas amor?
Publicado en Reflexiones, tagged Amar es una decisión, Amor, Atrévete a amar, Bendición, Creo en el amor, Culpables, Cultiva el amor, Día del Amor, Divorciada, divorcio, Dolor, Editoriales, El desafío del amor, Enamorados, Esperanza, Expectativas, Familia, Felicidad, Feliz, Fireproof, intimidad, matrimonio, noviazgo, Pacto, Pareja, Pasión, Reflexiones, relaciones, Ruptura, Separación, Sufrimiento, Temas de actualidad, Traición el 22/06/2012 | 18 Comentarios »
¿Un clavo saca otro clavo?
Publicado en Reflexiones, tagged Amor, Autoestima, Ayuda espiritual, Ayuda profesional, Baja autoestima, Clavo, Codependencia, Debilidades, Dependencia, Desamor, Desesperación, Felicidad, Fortalezas, Libro Amar o depender, matrimonio, noviazgo, Pareja, relaciones, Ruptura, soledad, Un clavo saca otro clavo, Walter Riso el 09/04/2012 | 32 Comentarios »
La pregunta es clara y la respuesta más todavía. Un clavo que da encima
de otro clavo lo que hace es hundirlo a tal punto que parece que ha desaparecido, pero se encuentra en la profundidad del corazón, el hueco será más grande y la herida también. Entonces, ¿por qué hay personas que se empeñan en decir que un clavo saca otro clavo? y más aún, ¿por qué hay gente que se conforma con ser ese clavo que supuestamente saca el otro?
De acuerdo con el psicólogo Walter Riso, mucho tiene que ver con la dependencia. Hay individuos que no pueden estar solos porque son tan inseguros de sí que necesitan tener a alguien a su lado, por lo que terminan una relación diciendo amar a esa persona y al otro día ya sienten amar nuevamente y establecen un nuevo romance. ¿Realmente sabrán lo que es el amor?
Primeramente, no tienen amor propio, no se valoran, o sea, su autoestima está baja, tienen grandes temores e inseguridades y van corriendo tras la primera persona que le diga algo bonito o lo haga sentir seguro. De acuerdo con Riso hay varias explicaciones para desarrollar la dependencia. Y precisamente una persona dependiente puede salir de una relación y entrar en otra sin haber pasado por un proceso de restauración. Uno de los puntos que expone el autor puede arrojar luz sobre este comportamiento. “Estas personas no se sienten admirables e intrínsicamente valiosas; por tal razón, si alguien les muestra admiración y algo de fascinación, el apego no tarda en llegar“, explica el psicólogo en su libro ¿Amar o depender?. Además, sugiere: “no te pegues de la primera opción. La experiencia me ha enseñado que cuanto menos se busque el amor, más se encuentra“.
Hay unas recomendaciones que Riso le da a una de sus pacientes: “primero debe aprender a superar los miedos que se esconden detrás del apego, mejorar la autoeficacia, levantar la autoestima y el autorrespeto, desarrollar estrategias de resolución de problemas y un mayor autocontrol…“.
Entonces, es importante que analices qué te mantiene en una relación, qué te lleva a establecer relaciones tan pronto terminas una. Primero, es necesario buscar ayuda profesional y espiritual para sanar no solamente lo que viviste en la relación anterior, sino las heridas del pasado que te hacen actuar de esa manera desesperada.
Si estás conociendo una persona asegúrate de que ya cerró el capítulo de su relación anterior y que ha pasado un tiempo razonable, no vaya a ser que estés siendo utilizado(a) como un clavo y en su momento te toque sufrir también la inestabilidad emocional que pueda tener ese individuo. Definitivamente, no se puede abrir el corazón sin conocer las fortalezas y debilidades del otro. No todo lo que brilla es oro y puede que parezca la persona ideal, pero no necesariamente es así.
En vez de un clavo, yo diría que lo que hace falta es un buen martillo para
sacar ese clavo de raíz, sellar ese hueco y entonces poder reestablecer la vida. El amor es maravilloso, pero solamente se puede compartir cuando estamos sanos, restaurados y nos sentimos felices con nosotros mismos. Recuerda que nadie puede dar lo que no tiene y no se puede intentar llenar esos vacíos con otra persona, hay que buscar ayuda profesional y espiritual para mejorar nuestras vidas antes de entrar en una nueva relación. Así que, ¡cuidado con los clavos!
¡Qué forma de “amar”!
Publicado en Reflexiones, tagged Actualidad, Agresión, Amor, Autoconcepto, Autoestima, cambio, ciclo de violencia, Familia, Historia, Maltrato, matrimonio, Mujer, Novia, noviazgo, Novio, Pareja, problemas, relaciones, Temas de actualidad, Transformación, Violencia, Violencia Doméstica el 18/11/2011 | 17 Comentarios »
Todos nos enamoramos, nos ilusionamos, creamos sueños que queremos cumplir con esa persona amada. Formamos novelas, películas e historias que nos encantaría finalizar con un: “…y vivieron felices por siempre“.
Pero en la vida real, a veces, el final no es así. Sin embargo, aún cuando experimentamos momentos dificiles en las relaciones, no dejamos de creer en lo bello y maravilloso de ese sentimiento. Así somos, no podemos vivir sin amor. Deseamos compartir nuestra vida con alguien que nos acepte como somos, que nos valore, respete, que nos brinde confianza y que deposite la suya en nosotros. No debemos pedir, ni conformarnos con menos.
Nacimos y vivimos por amor, por lo tanto, es parte fundamental de la vida. Es por eso que en una reflexión anterior te aseguré que creo en el amor y lo defiendo. Entonces, te preguntarás: ¿qué es lo que deseo transmitir ahora? La respuesta es sencilla: hay formas de amar que no necesariamente son las correctas y llevan en sí mucho dolor. Pero, en realidad el amor no duele. Lo que hiere, lastima y destruye es la acción de los que dicen amar.
De eso se trata esta reflexión. Pero antes, hay un principio bíblico que me gustaría utilizar y es “amarás a tu prójimo como a ti mismo“. No obstante, resulta que hay personas que tienen una manera extraña de amar, con sus palabras dicen una cosa, pero con sus actos demuestran otra. Y es que nadie puede compartir lo que no tiene, si una persona no se ama, tampoco puede amar. Cuando lo conoce te parece un ser maravilloso, pero luego se va transformando y terminamos por desconocerlo.
La sinceridad de una de mis lectoras me motiva a compartir algunos detalles de una relación que, sin duda, le ha causado mucho dolor. El propósito es que otras personas, que estén en situaciones similares, puedan salir de noviazgos o matrimonios dañinos.
Todos los que nos enamoramos iniciamos el noviazgo con muchas ilusiones y este caso no fue la excepción.
Él era una persona súper linda cuando estábamos bien en la relación, pero cuando habían problemas, él se convertía de una bella a una bestia, se tornaba arrogante y humillador.
La inseguridad y los complejos del joven llevó a la relación a un estado poco saludable. Se acabaron los detalles, las atenciones, y comenzó un distanciamiento emocional que trajo consigo hasta humillaciones. Lo que inició con gritos, desconfianza, celos, reclamos y palabras denigrantes terminó con violencia física.
Él siempre me decía, en el tiempo que estuvimos juntos, que nunca le pondría un dedo a una mujer, o sea, que jamás le pegaría a una mujer, pero ese día me dió en la cara y fuerte, me dijo que no le gustaba darle a una mujer, pero que me lo merecía.
Todos tenemos cualidades y defectos, pero nuestros errores no deben ser una justificación para un maltratante usar la violencia y mucho menos para la víctima aceptar dicha conducta. Quiero enfatizar, que nada, nada, nada, justifica la violencia, en ninguna de sus manifestaciones: emocional, sicológica, física o sexual.
En ocasiones anteriores he hablado de las distintas formas de la violencia doméstica en el matrimonio, pero hoy quiero compartirte
que ese sufrimiento puede comenzar en el noviazgo. Incluso, te podría asegurar que en muchos casos las primeras señales se dan en esa etapa, pero el enamoramiento ciega a algunas personas y no asimilan lo que están viviendo.
En este caso, tenemos a una joven que reconoce el daño que esa relación le causó y que, aunque le duela, sabe que lo mejor en esa situación es la separación. Dos de los aspectos que más se afecta es el autoconcepto (la imagen que tiene de si mismo) y la autoestima (el valor que nos damos a nosotros mismos).
Resulta que muchas veces nos repiten tanto que somos de tal o cual forma que terminamos por creerlo y aceptarlo, aún inconcientemente y por ende, nos quitamos valor. [Incluyo el enlace de un cuestionario para evaluar la autoestima]. A veces se nos hace más fácil encontrar los defectos que tenemos que las cualidades. Así que puedes hacer este ejercicio: busca cinco personas que te conozcan en distintos escenarios (familia, amigos, compañeros de trabajo, alguien de tu iglesia) que te escriban por lo menos cinco cualidades que tienes y cómo se reflejan, en qué forma las manifiestas. Te sorprenderás de lo que la gente ve en ti, pero lo más importante es lo que Dios ve de ti, eres especial tesoro, no lo olvides.
Siempre insisto en que la ayuda profesional y espiritual es muy importante para poder superar cualquier crisis y problema que experimentamos en la vida.
No permitas que experiencias como la que he descrito dañe tu autoestima, tu autoconcepto, que nada ni nadie te quite el valor que Dios te dio. El amor no hace daño, si estás viviendo situaciones que te lastiman, sal de ese patrón, busca ayuda y no permitas la violencia. En caso de que hayas terminado con la relación es importante que sanes tu corazón, fortalezcas tu autoestima y continúes con la vida porque todavía tienes más que vivir.
Tú puedes ser amada o amado como mereces. Comienza por ser feliz contigo. Aceptar que tienes virtudes y también debilidades. Que, en ocasiones, te puedes equivocar y cometer errores, pero que eso no te quita el valor que posees. Perdona a la persona que te lastimó, pero quiero aclarar que el perdón no significa volver a un patrón de maltrato. Lamentablemente, las personas violentas no cambian tan fácilmente y menos si no se someten a un tratamiento que incluya ayuda sicológica, espiritual, manejo de coraje, etc. Por más arrepentido(a) que llegue a ti, recuerda que tu vida es primero, te tienes que amar para poder dar amor a los demás.
Creo en el amor
Publicado en Reflexiones, tagged Amar es una decisión, Amor, Atrévete a amar, Cine cristiano, Creo en el amor, Cultiva el amor, Día del Amor, divorcio, Dolor, El desafío del amor, Enamorados, Esperanza, Fireproof, matrimonio, noviazgo, Pasión, Película, Reflexiones, relaciones, Temas de actualidad, Traición el 22/10/2011 | 20 Comentarios »
Muchos utilizan las palabras te amo para iniciar un juego, una relación pasajera, momentos de pasión desenfrenada y tantas otras cosas que no definen lo maravillo y especial que es experimentar el verdadero amor.
Resulta que algunas personas no conocen el significado de la palabra amor y mucho menos pueden transmitir lo que es oculto para ellos. Entonces, van por la vida diciendo que aman con palabras, pero demuestran todo lo contrario con sus hechos. Y es triste porque hieren y lastiman tantos corazones de personas inocentes que entregan por completo el alma en la relación. Las dejan con cicatrices que, en ocasiones, pueden quitarle el deseo de volver a amar. Mienten deliveradamente, viven dobles vidas, siembran negativamente sin darse cuenta que todo lo que sembramos eso vamos a cosechar. Y en ocasiones, su comportamiento los lleva a vengar de alguna manera el daño que otras personas le hicieron y que no pudieron superar. Olvidan por completo el dolor que experimentaron cuando fueron ellos los traicionados y heridos.
Pero tengo algo que decirte, el amor no lo define el comportamiento de la persona que dijo que te amaba y luego te traicionó. Una o varias experiencias dolorosas no deben quitar de tu corazón el deseo de amar. No obstante, ya te había hablado de lo que es atreverse a amar y cómo cuidar de la relación en mi primera publicación de este blog. Por lo tanto, no entraré en detalles.
Lo que sí puedo decirte es que creo en el amor, a pesar de lo que haya vivido en el pasado y de las personas que no supieron valorar el compromiso que implica la decisión de amar. Hay que sanar el corazón y esperar en Dios, pues Él mejor que nadie nos conoce y sabe lo que necesitamos.
Hoy vi un video de una canción muy hermosa que quiero compartirles. Es de la película Fireproof, basada en el libro El desafío del amor. Una de las películas más bellas que he visto en cuanto a lo que es la realidad matrimonial y todo lo que se debe hacer para mantener viva esa llama del amor.
La canción nos anima a seguir adelante y confiar aunque nuestros ojos no vean resultados. Dios sabe lo que nos conviene y siempre nos da más de lo que podemos imaginar, especialmente si podemos aceptar el reto del amor verdadero.
Te reitero que no dejaré de creer en el amor porque conozco el significado y tengo la capacidad de amar. Esa decisión es para valientes, para aquellos que saben comprometerse y luchar hasta el final. No te canses de creer mientras esperas.
Y tú, ¿crees en el amor?
Respuesta a una reflexión cruda y sincera
Publicado en Cartas, tagged Depresión, Desempleo, Economía, Esperanza, Estrategias, Familia, José Antonio Moreno, problemas, Reflexión, relaciones, Respuesta, Salud emocional, Soluciones, Trabajo el 27/07/2011 | 5 Comentarios »
Otra vez cometo la osadía de contestar a una publicación de otro blog, en este caso, de manera muy distinta a la anterior.
Igualmente, sé que no me conoces, digamos que yo tampoco, aunque ahora tengo elementos para tener una idea de lo que ocurre en tu corazón. Por cierto, recientemente he estado escribiendo una publicación sobre los cambios de vida en las distintas décadas de nuestras vidas, espero terminarlo pronto y que lo puedas leer, pero eso no es lo que me trae aquí.
Buscando blogs que hablen sobre los temas que escribo me topé con el tuyo y me llamó mucho la atención tu escrito: Una reflexión cruda y sincera. [
http://buworld.wordpress.com/2011/07/21/una-reflexion-cruda-y-sincera/
]
Antes que nada, espero que los comentarios de los que me anteceden hayan calado en tu corazón y te hayan devuelto la esperanza de que después de cada tormenta sale el sol. Veo que tienes personas que te aprecian y que son muy sabias en todo lo que te dicen.
Primeramente quiero felicitarte por abrir tu corazón de esta manera, son muy pocos los que se atreven a publicar procesos tan dolorosos y que sirven para darnos cuenta que no estamos solos en el barco. Sin duda alguna, muchos nos podemos identificar de cierta manera contigo y algunas de tus vivencias. Si tienes la oportunidad de ver mis escritos te darás cuenta de lo que hablo.
Lo único que te puedo decir es que la vida no ha terminado, a penas comienza a tus 38 años y te falta mucho por recorrer, rendirte no es una opción. No estoy diciendo que es lo que transmites, al contrario, creo que tu desahogo es el primer paso para buscar una solución. Estás reconociendo todo lo que a tú entender, y con justa razón, te ha llevado a un aparente “fracaso”, digo aparente porque no creo que lo sea. Cada escalón de nuestras vidas: lo que estudiamos, las relaciones que tenemos, los trabajos en los que estamos, son necesarios para llegar a la cima.
Pero claro, una carta de despido puede ser el detonante de muchos asuntos sin resolver que se unen para llevarte a una gran depresión. Te cuento que hace unos años viví esa situación con mi esposo, a él lo despidieron de su empleo en un momento donde las posibilidades para encontrar otro eran casi nulas, pues en Puerto Rico el Gobierno despidió sobre 30,000 personas, eso sin contar las empresas privadas. Entiendo muy bien lo que se siente.
Ya has enumerado todos los factores que te han llevado a sentirte tan mal. Ahora te animo a que hagas una lista de todo lo que te falta por hacer, lo que quieres lograr. También te invito a que analices cuáles han sido tus mayores logros, intenta, sé que los tienes. Piensa en todos los que te pueden ayudar, en los recursos que tienes a tu lado, pero que tal vez el dolor no te permiten ver.
De todo lo que mencionas, creo que debes darle prioridad a tu salud, tanto física como emocional. Dices que el psiquiatra no fue suficiente, pues tengo que decirte que uno no llega a una depresión de la noche a la mañana, se van uniendo distintos factores años tras años hasta que llega el detonante, que este caso parece ser la carta de despido. Por lo tanto, lo que se ha dañado a través del tiempo no se puede arreglar en unas semanas, ni siquiera en unos meses. Te sugiero que vuelvas al psiquiatra, en estos momentos necesitas estabilizarte, pero también debes ir a terapia con un psicólogo, ambas serán buenas herramientas para comenzar.
En cuanto a tu trabajo, quizás llevas tiempo pensando en hacer cosas nuevas, anda, piensa bien, sé creativo y verás que te llegarán nuevas oportunidades. Una vez las tengas, ahorra el 10 por ciento de tu sueldo y ten disponible dinero para por lo menos sobrevivir tres meses sin empleo. Sobre tu familia, lo único que te puedo decir es que primero debes estar bien tú, suena un poco egoísta, pero no puedes arreglar otras relaciones y situaciones, si no te atiendes primero tú.
Finalmente, es necesario que alimentes tu parte espiritual, la fe en Dios, aunque veamos que todo se derrumba, es lo que nos mantiene en pie y nos da las fuerzas necesarias para lograr todo lo demás. Además, lee historias de éxito de otras personas y cómo lo han logrado, te ayudará.
Quisiera poder darte una solución a cada uno de tus problemas, pero no tengo esa facultad. Lo único que te puedo decir es que yo también me he sentido como tú y te he compartido algunas de las estrategias y herramientas que a mí me han funcionado. Mucho éxito y aquí en Más que vivir tienes un espacio con literatura que puede ayudarte.





