Comienza la travesía
Hace un poco más de dos años que comencé a escribir sobre este tema, pues me tocaba de cerca, lo estaba experimentando en carne propia. Fueron muchos años de intentar dietas, bajar de peso y recuperar el doble de lo perdido. Factores de salud y tratamientos médicos afectaban aún más mi deseo de llegar al peso ideal. Realmente estaba cansada de las presiones de las personas a mi alrededor cuando inicié la serie que les comparto.
Los artículos de los que hablo formaron parte de un cuestionamiento real: ¿Gorda o flaca?… ¡el gran dilema! En esta vida no se puede complacer a la gente, o estás muy gorda o estás muy flaca, pero nunca estarás bien para los demás. Aquí te incluyo los enlaces para que puedas leer un poco de esa lucha que viví y sufrí.
¡Quiero ser flaca, pero no tengo dinero!
¡A dieta toda la vida!
Tras el cuerpo perfecto
Una obsesión contraria a la corriente
Siempre supe que el peso, la estatura, mi apariencia física ni mis circunstancias determinarían mi valor, lo que realmente soy, pero estamos en una sociedad cruel que discrimina, se burla y te humilla por esas libritas de más que llevas en tu cuerpo.
Inconsientemente todo eso va a trabajando en ti y cuando despiertas tienes una depresión mayor. Como consecuencia prefieres no salir de tu hogar, no compartir, que nadie te mire, que no te presionen más. Yo me cansé de que me dijeran “qué cara linda tienes, si bajaras de peso”. También de que la gente insistiera que los gordos quieren ser gordos porque no tienen fuerza de voluntad o no hacen lo correcto para bajar.
En junio de 2011, luego de una hospitalización por asma en la que la cortizona me afectó mucho llegué a un peso que jamás imaginaría y tomé varias decisiones que iré compartiendo en esta serie de escritos que inicia hoy. En esta parte lo que quisiera es decirte que nadie que no haya vivido la obesidad mórbida puede conocer las emociones que experimentan los que día a día luchan en una guerra sin tregua, el llegar al peso ideal. Además, cada caso es particular, lo que funciona para unos no necesariamente hará efecto en otros.
¿Cómo inició mi travesía? La primera recomendación es buscar ayuda profesional de un nutricionista, un internista y si es necesario un sicólogo y psiquiatra, ese fue mi caso. Hoy quiero abrir mi corazón, pero lo haré poco a poco, para que conozcas el infierno que vivimos los que llegamos a tener un cuerpo que no nos pertenece.

[Agradeceré a las personas que me conocen y que saben todo lo que he hecho para bajar de peso que me permitan a mí compartirlo, todavía no quiero revelar todos los procesos, muchas gracias por ser mis cómplices y guardar los secretos.]
Ya está disponible la segunda parte de la serie Una guerra sin tregua: ¿gorda o flaca?, ¿Cuál es el problema?
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