Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts etiquetados ‘Apoyo’

Lo dice un refrán y lo podemos observar en diferentes momentos de la vida. “Del árbol caído todo el mundo hace leña“.  Nos duele cuando somos nosotros los que estamos en el piso y los demás en vez de extendernos la mano nos empujan y nos aplastan para que no podamos levantarnos.  Pero qué pasa cuando es un familiar, un amigo o un desconocido el que está atravesando un momento de debilidad, de adversidad y dolor.

(more…)

Read Full Post »

Un viaje al corazón de los necesitados solamente se puede realizar con una mochila llena de amor.  Tal vez parezca un artículo más, pero en esta historia, la mochila, es la protagonista que ha marcado la vida de niños y deambulantes, gracias a la visión de la joven Betty Medina Terry, azafata de profesión.  ”Soy mochilera, me encanta viajar y conocer otras culturas y países“, así se describe Betty, presidenta de la organización sin fines de lucro, Mochilas para la Esperanza.

Lo que había utilizado como un accesorio que le permitía viajar y conocer otras culturas, se convirtió en un instrumento de bendición para esas dos poblaciones necesitadas. Y es que Betty regala mochilas con artículos escolares para ayudar a niños de bajos recursos económicos y mochilas con productos de higiene personal, ropa y comida para deambulantes. “Llevamos amor, esperanza y apoyo, a dichas comunidades, con la intención de crear cambios significativos“, explicó  sobre el trabajo que realizan.

La pasión por servir que guía a Betty  nació a temprana edad a través de la organización de Niñas Escuchas de Puerto Rico y se fortaleció con unas experiencias de viajes misioneros.  Sin embargo, resulta interesante que su organización sirva a dos poblaciones distintas.  Aunque para ella son dos poblaciones que necesitan amor y esperanza.

Una vez conocimos a un joven que se acercó a nosotros luego de recibir nuestros servicios y nos confesó que esa noche tenía planificado cometer un asalto con un arma de fuego.  Prosiguió a enseñarnos su arma y a contarnos que esa noche quería cambiar su vida. Decidió esa noche orar con nosotros y buscar la ayuda necesaria para salir de la calle. Esa es una de las muchas historias que te impulsan a seguir trabajando con las personas que viven en las calles de Puerto Rico. Cada uno tiene una historia distinta, pero todos tienen algo en común; necesitan ser valorado como ser humano y necesitan sentirse amados, manifestó Betty.

El programa, Mochilas Calle, apoya a la comunidad de deambulantes de Puerto Rico, específicamente en el área de San Juan y Caguas, distribuyendo una vez al mes comida caliente, una mochila con artículos de higiene personal, ropa y frisas. Además, ofrecen apoyo espiritual a dicha población.

Los deambulantes reciben la ayuda mensualmente por lo que para la organización es “más fácil ver los resultados“, según explicó la Presidenta de Mochilas. “Estas comunidades que apoyamos ya nos esperan con ansías, antes los teníamos que buscar por las plazas.  Ellos nos cuentan sobre su pasado y sus problemas actuales, y ya nos ven como parte de una familia extendida.  Me da inmensa alegría ver como se van a abriendo poco a poco y la alegría que se pinta en sus rostros al recibir una sopa caliente y una mochila con artículos de higiene personal. Sé que este pequeño acto de amor los motiva a seguir hacia adelante“, añadió.

Además, el programa Change 4 Education, apoya a la comunidad estudiantil de bajos recursos por medio de una mochila con artículos escolares necesarios para su desarrollo escolar en varios países del Caribe y Latinoamerica. La experiencia que impulsó a esta joven a trabajar con la población estudiantil de bajos recurso fue un viaje a Haití luego del terremoto.

Un joven me dijo firmemente: ‘Nos pueden dar peces, pero tenemos que aprender a pescar’, esto refiriéndose a la falta de recursos para poder estudiar en Haití.  En otra ocasión en Nicaragua, mientras servía de traductora para un equipo médico, le pregunté a un niño si asistía a la escuela. El niño, de apenas siete años, me contestó que no tenía una libreta, ni un lápiz para poder asistir a la escuela. Estas experiencias me confirmaron la necesidad de un programa como Change 4 Education, insistió.

Experiencias como esa, y lo que significa la educación en los niños, motivan a Betty a continuar con su legado.  ”Al regalarle las herramientas a un niño para asistir a la escuela y recibir una educación escolar, les estamos brindando posibilidades para el futuro y la esperanza para seguir soñando. Creo firmemente que la educación es clave para romper el ciclo de la pobreza“, manifestó la joven.

Mochilas, como organización, enfrenta el reto de cubrir las necesidades de estas poblaciones cuando las ayudas económicas escasean.  La presidenta de la Organización explicó que sueñan con ampliar los servicios, pero no cuentan con el personal voluntario ni los recursos económicos necesarios.  Sin embargo, Betty dijo que “lo más que he aprendido en el camino con Mochilas, es que no lo podemos hacer todo si queremos hacer un buen trabajo y dar un servicio de calidad“.

Aún así, no cierra las posibilidades de lograr más. “Queremos seguir mejorando nuestros servicios a la comunidad de deambulantes y a los niños que no tienen los recursos para asistir a la escuela. También, queremos expandir nuestros servicios a los familiares y personas que actualmente están  internados en los hospitales y a las personas de edad avanzada“, concluyó.

Así que, mochila en mano, Betty, seguirá llevando esperanza a los que lo necesitan y quiere motivar a otros con su filosofía de vida: “el amor lo puede todo“.

Nota de la editora:  Este es el segundo artículo de la serie Mujeres que marcan el mundo, el primer artículo lo fue Lucha por derribar las barreras de los adultos con impedimentos.

Más información:

Puedes visitar la página de Internet www.mochilaspr.org, comunicarte a los números: 787-667-974, 787-242-0274 o escribir a info@mochilaspr.org.

Únete y apoya

Mochilas necesita el apoyo de personas como tú.  Hay varias alternativas para que puedas unirte a su causa y ayudar, entra al siguiente enlace para más información. Tú también puedes dibujar una sonrisa en la vida de un niño o un deambulante.

Read Full Post »

Cuando niña me paraba en el balcón de mi casa a contemplar las garzas que viajaban en grandes grupos. Podía estar horas mirando hacia dónde iban. Mis pensamientos salían de mi y las acompañaba en los aires.  Me veía como ellas volando hacia el futuro libremente, pero rodeada de las personas a las que he amado.

Hace tiempo que no contemplo una manada de ellas, pero siempre iban bien unidas, creo que esa era la clave para llegar hasta su destino.  Nacimos para ser parte de un grupo, de una comunidad, de una familia, nos necesitamos unos a otros, aunque, a veces, nos cuesta aceptarlo.

Espero que encuentres la manada de la que eres parte y sigas tu rumbo hacia el destino que Dios ha propuesto para ti.

Read Full Post »

Me detuve a leer los comentarios del artículo anterior: Cuando la crisis toca la puerta y decidí compartir contigo más observaciones que espero sean de beneficio.

No podemos negar que todos pasamos por etapas crisis, que nos sentimos tristes, desesperados y hasta frustrados cuando no vemos una alternativa.  En el artículo anterior compartí algunas sugerencias para manejar estos momentos de forma general, aunque enfaticé en la pérdida del empleo. 

Quiero recordarte que las crisis no son para siempre, cada situación nos permite pasar de una etapa a otra.  Ahora, depende de cómo las enfrentamos, si los resultados serán positivos o negativos.   Entonces, deseo hablarte sobre lo qué podemos hacer cuando la crisis toca la puerta de los que amamos, cómo y hasta cuándo debemos apoyarlos.  Sí, tal como lo lees.  Cada persona que experimenta una crisis necesita una mano amiga que le estimule.   El rol principal de un externo es ver la situación objetivamente y dirigir al afectado a buscar soluciones a los problemas que enfrenta.  Pero ese amigo o familiar no puede, ni debe responsabilizarse por el resto de la vida de resolverle las situaciones.  Ésto podría provocar una relación de codependencia que afectará más de lo que ayudará.

Cada ser humano debe ser responsable de su vida, de resolver sus conflictos, claro, en momentos de crisis necesita rodearse de un grupo de apoyo, ya sean familiares o amigos.  Sin embargo, debe hacerse por un periodo definido.  La orientación y recomendación debe seguir de un plan de acción que ejecutará el individuo que pasa por la crisis, podemos darle seguimiento, pero otra vez, por un tiempo determinado.

Veamos algunos ejemplos:

Dificultades económicas

La persona que pasa por situaciones económicas necesita aprender a establecer prioridades financieras, a definir un prespuesto, a reconocer que no puede gastar más de lo que ingresa.   Una vez escuché un contable decir que era importante preguntarse:  ”¿lo quiero o lo necesito?” cuando se va a decidir el adquiririr un producto, una deuda, etc. 

El rol del externo:

  • Orientarlo a  que necesita ayuda de un analista financiero, un profesional que pueda indicarle cómo:
    • preparar un presupuesto real, que incluya los gastos realmente necesarios 
    • saldar y cancelar deudas  que  no son indispensables, tales como tarjetas de créditos y préstamos personales 
    • ahorrar por lo menos un 10 por ciento de lo que se ingresa
    • consolidar sus deudas

Debes tener cuidado con convertirte en el banco o la financiera de tus familiares y amigos.  Tampoco debes recomendarle que tomen dinero prestado a instituciones bancarias, que adquieran tarjetas de créditos u otras alternativas que podrían afectar más su economía, cada situación es distinta, así que los consejeros financieros son los mejores para evaluar cuál es la mejor opción.

Situaciones matrimoniales

Las crisis matrimoniales son normales, hay dos seres que se unen con visiones y experiencias de vidas distintas, y es todo una odisea armonizar esas dos realidades para conventirlas en un buen matrimonio.  Entonces, cuando un familiar o amigo diga que está experimentando una situación de esta índole, es necesario que sepa que no es el único o la única en pasar por experiencias así.  

El rol del externo:

  • Cuando hay maltrato físico, emocional o sexual, es necesario orientar sobre:
    • la violencia doméstica y los centros de ayuda
    • este tipo de conducta no es aceptable, pero hay profesionales de la conducta humana que tienen las herramientas y saben manejar adecuadamente estos procesos
  • La decisión siempre es de la pareja, les podemos aconsejar que:
    • busquen ayuda profesional y espiritual
    • vean películas sobre temas relacionados
    • lean libros de ayuda a los matrimonios
    • traten de ir al origen, dónde comenzó el amor y dónde comenzaron los problemas
    • reaviven la llama del amor
  • Si no quieren enfrentar los problemas, entonces, que asuman las consecuencias de sus actos. 
  • ¿Cuántas veces debe buscar ayuda profesional y espiritual un matrimonio?
    • Todas las veces que sean necesarias, el proceso de aprendizaje no termina.
    • En los tiempos buenos y en los que hay dificultades.
    • Todos los problemas que se presentan en el matrimonio deben ser resueltos, no se deben evadir.  

En ocasiones, las personas se ciegan ante la crisis y quieren buscar las formas ”más fáciles” para resolverlas.  La separación debe ser la última opción, si no existe maltrato. Pero para muchos es más cómodo salir corriendo a los brazos de otros y terminar en un divorcio.   No quiero generalizar, pero he escuchado muchas personas que no resolvieron conflictos matrimoniales decir que si hubiesen sabido que un segundo o tercer matrimonio iba a tener los mismos problemas o situaciones peores, entonces hubieran resuelto los del primer matrimonio y se ahorraban más dolores de cabeza.  Claro, porque las nuevas relaciones traen situaciones más complejas, porque entran las pensiones de los hijos, los hijos nuestros y los del nuevo conyuge, etc. Cada caso es individual, pero esto es una visión general de lo que podría pasar.

Muerte de un amigo o familiar, accidentes o enfermedades inesperadas

La separación de un ser querido es una de las situaciones inesperadas que más nos puede afectar.  Si un amigo o familiar está pasando este proceso:

  • hazle sentir que no está solo o sola en estos momentos. 
  • dile que llorar es un buen ejercicio para sanar, pero te refiero, nuevamente, al artículo anterior, hay que tener cuidado con la depresión
  • orienta a la persona que puede atravesar etapas depresivas a que:
    • busque la ayuda profesional que necesita para manejar la pérdida
    • invita a que realice actividades que le distraigan, entre otras.

Lo mismo puede pasar cuando ocurre un accidente o llega una enfermedad inesperada.  Siempre hay que ver cuáles son las opciones, y unirse a la familia y los amigos para poder enfrentar la situación.  Aquí el rol del externo puede ser desde:

  • acompañar a la persona en el hospital
  • visitarla en el hospital o el hogar
  • buscarle recursos e información que puedan ayudar a una pronta recuperación o mejoría, si la enfermedad es terminal. 
  • animar y motivar al que está pasando por lo inesperado es fundamental, existen libros de ayuda como “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” de James Dobson que puedes regalarle o leerle

Hasta cuándo puedo ofrecerle ayuda 

El apoyo para la familia y los amigos es incondicional, pero cuando te hacen sentir responsables de ellos y no asumen sus responsabilidades, debes evaluar tu participación.  Otra vez, te recuerdo que se debe establecer un plan de acción, y el apoyo debe tener un principio y un fin, en cada crisis.  No puedes ser el salvador de nadie, cada uno debe enfrentar las situaciones que le han tocado vivir.   Para finalizar, una oración y una palabra de motivación no se  niega, ni aún extraño. No sabes el efecto que puede tener en momentos de conflictos.  Si estás pasando por una crisis, morir no es una opción, desfallecer es posible en un proceso difícil, pero no te rindas. Dios te dará la victoria, no desesperes que tu milagro está cerca. Mientras llega bendice a otros, lo que siembras eso cosecharás, y lo que declares con tu boca, así será: ¡bendición o maldición!  Cuando la crisis toca a la puerta de los que amamos estaremos allí para apoyarlos, bendecirlos y animarlos a seguir adelante, hasta que el problema no nos afecte y la persona se deje ayudar.  Una vez brindada la orientación, lo que nos resta es entregarle a Dios ese familiar o amigo porque donde nosotros no podemos llegar, Él sí puede.
Comparte tus recomendaciones y comentarios sobre el tema.

Read Full Post »

No importa cuánto hayas estudiado, ni cuánto dinero tienes, nunca estarás preparado(a) para una crisis.  Hace tres meses que mi esposo perdió su empleo debido a los despidos de la Ley 7 del gobierno.

Hoy puedo decirte que a pesar de los anuncios de que la carta llegaría, en lo más pronfundo albergamos la esperanza de que a nosotros no nos pasaría.  Pero, ocurrió, llegó la carta, lo que nos permitió  ir pensando qué haríamos en ese momento.  Aún así, nos estremecemos.  La pérdida de empleo es una de los problemas que más ha sacudido a las familias en Puerto Rico y que afecta a miles de personas a nivel mundial.

Y cuando se afecta la economía repercute en otras áreas como:  las relaciones matrimoniales, la educación de los hijos, el estilo de vida, y la salud mental y emocional de las personas. Sin embargo, un divorcio, la muerte de un familiar, un accidente que impacta alguna función esencial de tu cuerpo y cualquier otra situación inesperada puede generar una crisis que debe ser atendida con seriedad.

Entonces, ¿qué podemos hacer?  Cuando la crisis toca la puerta, es normal que entres en la etapa de negación, no puedes aceptar que esa situación te está ocurriendo a tí.  Es inevitable sentirse triste e impotente.  Puedo decirte  que vas a llorar y hacerlo es importante para comenzar a trabajar con la situación. Pero, ¿hasta cuándo debes llorar? Esto va a variar de acuerdo a cada persona y a la situación que experimenta.

Lo fundamental es que no se convierta en una depresión.  Si comienzas a sentir falta de interés por la vida, hay cambios en tu alimentación (comes en exceso o dejas de comer), se afecta tu tiempo de sueño (duermes mucho o no puedes dormir), no te puedes concentrar, no puedes controlar el llanto, entre otros indicadores, debes buscar ayuda profesional de inmediato.

En este momento, es necesario iniciar el proceso de recuperación, reconoce que estás atravesando un suceso inesperado y acepta que, si no lo enfrentas con las herramientas adecuadas, puede afectar tu vida.

¿A quién tienes?

En ese instante tal vez no puedas ver la crisis como un desafío para crecer, o una oportunidad para realizar algún sueño que tenías.  Pero el apoyo de familiares, amigos y profesionales de la conducta te ayudará a enfocarte. También, te llevará a hacer un plan para salir exitosamente de la situación.  Por lo tanto, preparar un inventario de la red de apoyo es fundamental. Evalúa con quién cuentas entre tu  familia, amigos, y algún otro grupo, si perteneces a una comunidad de fe.  También, verifica qué organizaciones proveen la ayuda profesional, social, económica, etc., que necesitas, según sea la situación.

¿Qué más puedes hacer?

  • Exterioriza lo que sientes, no te quedes callado, ni acumules ira y resentimiento.
  • Ve sacando el enojo poco a poco.
  • No descargues tu ira contra la familia y los amigos.
  • Analiza cuáles son tus fortalezas, tus debilidades, qué apoyo necesitas: ayuda sicológica, espiritual, orientación vocacional.
  • Si perdiste el empleo: además de buscar trabajo, solicita las ayudas gubernamentales que te apliquen como el desempleo y la asistencia nutricional. Envíale tu resumé actualizado a todos tus amigos y pide que se lo envíen a sus contactos.
  • Invierte el tiempo en actividades positivas, puedes hacer lecturas motivacionales, trabajo voluntario (apoyar una causa social, una o dos veces en semana), estudiar, asistir a actividades religiosas, profesionales, entre otras.
  • Piensa en un sueño que siempre has tenido y desarróllalo. (Es momento de ser creativos, quizás ser empresario(a), fundar una organización de base comunitaria que ofrezca servicios, etc.)

¿Qué puede hacer la familia y los amigos de la persona que está en crisis?

  • Ser solidarios.
  • Escuchar, escuchar y escuchar.
  • Hacerle saber a la persona que no está sola.
  • No criticar, ni responsabilizar a la persona por lo que está ocurriendo.
  • Deje que llore, no se lo prohiba, pero esté alerta si presenta síntomas de depresión.
  • Apoyar en el proceso de búsqueda de empleo, sacarle una cita con un profesional de la conducta humana.
  • Invitarlo a hacer actividades que lo(a) distraigan.
  • Aportar económicamente, de ser necesario.
  • Dar palabras de aliento, ser positivo y motivar en todo momento.
  • Ayudar a desarrollar un plan para salir del problema.

Las crisis se pueden superar, pero normalmente el proceso toma tiempo.  Buscar responsables, llenar el corazón de coraje, ira y raíces de amargura solamente te afecta a ti y a las personas que te aman.  Convierte esa situación negativa en una oportunidad de crecimiento.  Si asumes una actitud positiva, aunque es difícil lo que estás atravesando, el resultado será beneficioso. Cuando la crisis toque a tu puerta, no pierdas la paz ni la esperanza, después de la tormenta vendrá la calma y saldrá el sol.

Comparte alguna crisis que hayas pasado y qué hiciste para superarla.

Read Full Post »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.260 seguidores