Hay muchas interrogantes en tu interior, te sientes desfallecer y te cuestionas de qué vale insistir y luchar. Ha llegado el momento en el que la incertidumbre reina en tu corazón y ya lo has intentado todo, según tu criterio. Entonces, te repites constantemente, ¿de qué vale?
Posts etiquetados ‘Apoyo’
¿De qué vale?
Publicado en Reflexiones, tagged Amigos, Apoyo, Ayda, crisis, Decisiones, Depresión, divorcio, Esperanza, Fe, matrimonio, más que vivir, oportunidad, oportunidades, Pareja, Pausa, problemas, Psiquiatra, Quejas, Ruptura, Sicólogo, Soluciones, vida el 10/09/2012 | 16 Comentarios »
Detrás de las garzas
Publicado en Pensamientos, tagged Amigos, Apoyo, Comunidad, Destino, Familia, Garzas, Grupo, Sociedad el 09/12/2010 | 1 comentario
Cuando niña me paraba en el balcón de mi casa a contemplar las garzas que viajaban en grandes grupos. Podía estar horas mirando hacia dónde iban. Mis pensamientos salían de mi y las acompañaba en los aires. Me veía como ellas volando hacia el futuro libremente, pero rodeada de las personas a las que he amado.
Hace tiempo que no contemplo una manada de ellas, pero siempre iban bien unidas, creo que esa era la clave para llegar hasta su destino. Nacimos para ser parte de un grupo, de una comunidad, de una familia, nos necesitamos unos a otros, aunque, a veces, nos cuesta aceptarlo.
Espero que encuentres la manada de la que eres parte y sigas tu rumbo hacia el destino que Dios ha propuesto para ti.
Cuando la crisis toca la puerta de los que amamos
Publicado en Reflexiones, tagged Amigos, Amor, Apoyo, crisis, Depresión, divorcio, Economía, Enfermedad, Esperanza, Familia, Maltrato, matrimonio, muerte, orientación financiera, Pérdida, Presupuesto, problemas, soledad, solución a conflictos, Tristeza, Violencia Doméstica el 12/10/2009 | 2 Comentarios »
Me detuve a leer los comentarios del artículo anterior: Cuando la crisis toca la puerta y decidí compartir contigo más observaciones que espero sean de beneficio.
No podemos negar que todos pasamos por etapas crisis, que nos sentimos tristes, desesperados y hasta frustrados cuando no vemos una alternativa. En el artículo anterior compartí algunas sugerencias para manejar estos momentos de forma general, aunque enfaticé en la pérdida del empleo.
Quiero recordarte que las crisis no son para siempre, cada situación nos permite pasar de una etapa a otra. Ahora, depende de cómo las enfrentamos, si los resultados serán positivos o negativos. Entonces, deseo hablarte sobre lo qué podemos hacer cuando la crisis toca la puerta de los que amamos, cómo y hasta cuándo debemos apoyarlos. Sí, tal como lo lees. Cada persona que experimenta una crisis necesita una mano amiga que le estimule. El rol principal de un externo es ver la situación objetivamente y dirigir al afectado a buscar soluciones a los problemas que enfrenta. Pero ese amigo o familiar no puede, ni debe responsabilizarse por el resto de la vida de resolverle las situaciones. Ésto podría provocar una relación de codependencia que afectará más de lo que ayudará.
Cada ser humano debe ser responsable de su vida, de resolver sus conflictos, claro, en momentos de crisis necesita rodearse de un grupo de apoyo, ya sean familiares o amigos. Sin embargo, debe hacerse por un periodo definido. La orientación y recomendación debe seguir de un plan de acción que ejecutará el individuo que pasa por la crisis, podemos darle seguimiento, pero otra vez, por un tiempo determinado.
Veamos algunos ejemplos:
Dificultades económicas
La persona que pasa por situaciones económicas necesita aprender a establecer prioridades financieras, a definir un prespuesto, a reconocer que no puede gastar más de lo que ingresa. Una vez escuché un contable decir que era importante preguntarse: ”¿lo quiero o lo necesito?” cuando se va a decidir el adquiririr un producto, una deuda, etc.
El rol del externo:
- Orientarlo a que necesita ayuda de un analista financiero, un profesional que pueda indicarle cómo:
- preparar un presupuesto real, que incluya los gastos realmente necesarios
- saldar y cancelar deudas que no son indispensables, tales como tarjetas de créditos y préstamos personales
- ahorrar por lo menos un 10 por ciento de lo que se ingresa
- consolidar sus deudas
Debes tener cuidado con convertirte en el banco o la financiera de tus familiares y amigos. Tampoco debes recomendarle que tomen dinero prestado a instituciones bancarias, que adquieran tarjetas de créditos u otras alternativas que podrían afectar más su economía, cada situación es distinta, así que los consejeros financieros son los mejores para evaluar cuál es la mejor opción.
Situaciones matrimoniales
Las crisis matrimoniales son normales, hay dos seres que se unen con visiones y experiencias de vidas distintas, y es todo una odisea armonizar esas dos realidades para conventirlas en un buen matrimonio. Entonces, cuando un familiar o amigo diga que está experimentando una situación de esta índole, es necesario que sepa que no es el único o la única en pasar por experiencias así.
El rol del externo:
- Cuando hay maltrato físico, emocional o sexual, es necesario orientar sobre:
- la violencia doméstica y los centros de ayuda
- este tipo de conducta no es aceptable, pero hay profesionales de la conducta humana que tienen las herramientas y saben manejar adecuadamente estos procesos
- La decisión siempre es de la pareja, les podemos aconsejar que:
- busquen ayuda profesional y espiritual
- vean películas sobre temas relacionados
- lean libros de ayuda a los matrimonios
- traten de ir al origen, dónde comenzó el amor y dónde comenzaron los problemas
- reaviven la llama del amor
- Si no quieren enfrentar los problemas, entonces, que asuman las consecuencias de sus actos.
- ¿Cuántas veces debe buscar ayuda profesional y espiritual un matrimonio?
- Todas las veces que sean necesarias, el proceso de aprendizaje no termina.
- En los tiempos buenos y en los que hay dificultades.
- Todos los problemas que se presentan en el matrimonio deben ser resueltos, no se deben evadir.
En ocasiones, las personas se ciegan ante la crisis y quieren buscar las formas ”más fáciles” para resolverlas. La separación debe ser la última opción, si no existe maltrato. Pero para muchos es más cómodo salir corriendo a los brazos de otros y terminar en un divorcio. No quiero generalizar, pero he escuchado muchas personas que no resolvieron conflictos matrimoniales decir que si hubiesen sabido que un segundo o tercer matrimonio iba a tener los mismos problemas o situaciones peores, entonces hubieran resuelto los del primer matrimonio y se ahorraban más dolores de cabeza. Claro, porque las nuevas relaciones traen situaciones más complejas, porque entran las pensiones de los hijos, los hijos nuestros y los del nuevo conyuge, etc. Cada caso es individual, pero esto es una visión general de lo que podría pasar.
Muerte de un amigo o familiar, accidentes o enfermedades inesperadas
La separación de un ser querido es una de las situaciones inesperadas que más nos puede afectar. Si un amigo o familiar está pasando este proceso:
- hazle sentir que no está solo o sola en estos momentos.
- dile que llorar es un buen ejercicio para sanar, pero te refiero, nuevamente, al artículo anterior, hay que tener cuidado con la depresión
- orienta a la persona que puede atravesar etapas depresivas a que:
- busque la ayuda profesional que necesita para manejar la pérdida
- invita a que realice actividades que le distraigan, entre otras.
Lo mismo puede pasar cuando ocurre un accidente o llega una enfermedad inesperada. Siempre hay que ver cuáles son las opciones, y unirse a la familia y los amigos para poder enfrentar la situación. Aquí el rol del externo puede ser desde:
- acompañar a la persona en el hospital
- visitarla en el hospital o el hogar
- buscarle recursos e información que puedan ayudar a una pronta recuperación o mejoría, si la enfermedad es terminal.
- animar y motivar al que está pasando por lo inesperado es fundamental, existen libros de ayuda como “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” de James Dobson que puedes regalarle o leerle
Hasta cuándo puedo ofrecerle ayuda
Cuando la crisis toca la puerta…
Publicado en Reflexiones, tagged Amigos, Apoyo, crisis, Depresión, Despidos del gobierno, Economía, Esperanza, Estilo de vida, Familia, Gobierno, Hijos, Ley 7, matrimonio, no puedo más vivir sin ti, no puedo vivir más sin ti, no quiero más vivir, Pérdida, problemas, Salud emocional, Salud mental, Temas de actualidad el 28/09/2009 | 10 Comentarios »
No importa cuánto hayas estudiado, ni cuánto dinero tienes, nunca estarás preparado(a) para una crisis. Hace tres meses que mi esposo perdió su empleo debido a los despidos de la Ley 7 del gobierno.
Hoy puedo decirte que a pesar de los anuncios de que la carta llegaría, en lo más pronfundo albergamos la esperanza de que a nosotros no nos pasaría. Pero, ocurrió, llegó la carta, lo que nos permitió ir pensando qué haríamos en ese momento. Aún así, nos estremecemos. La pérdida de empleo es una de los problemas que más ha sacudido a las familias en Puerto Rico y que afecta a miles de personas a nivel mundial.
Y cuando se afecta la economía repercute en otras áreas como: las relaciones matrimoniales, la educación de los hijos, el estilo de vida, y la salud mental y emocional de las personas. Sin embargo, un divorcio, la muerte de un familiar, un accidente que impacta alguna función esencial de tu cuerpo y cualquier otra situación inesperada puede generar una crisis que debe ser atendida con seriedad.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Cuando la crisis toca la puerta, es normal que entres en la etapa de negación, no puedes aceptar que esa situación te está ocurriendo a tí. Es inevitable sentirse triste e impotente. Puedo decirte que vas a llorar y hacerlo es importante para comenzar a trabajar con la situación. Pero, ¿hasta cuándo debes llorar? Esto va a variar de acuerdo a cada persona y a la situación que experimenta.
Lo fundamental es que no se convierta en una depresión. Si comienzas a sentir falta de interés por la vida, hay cambios en tu alimentación (comes en exceso o dejas de comer), se afecta tu tiempo de sueño (duermes mucho o no puedes dormir), no te puedes concentrar, no puedes controlar el llanto, entre otros indicadores, debes buscar ayuda profesional de inmediato.
En este momento, es necesario iniciar el proceso de recuperación, reconoce que estás atravesando un suceso inesperado y acepta que, si no lo enfrentas con las herramientas adecuadas, puede afectar tu vida.
¿A quién tienes?
En ese instante tal vez no puedas ver la crisis como un desafío para crecer, o una oportunidad para realizar algún sueño que tenías. Pero el apoyo de familiares, amigos y profesionales de la conducta te ayudará a enfocarte. También, te llevará a hacer un plan para salir exitosamente de la situación. Por lo tanto, preparar un inventario de la red de apoyo es fundamental. Evalúa con quién cuentas entre tu familia, amigos, y algún otro grupo, si perteneces a una comunidad de fe. También, verifica qué organizaciones proveen la ayuda profesional, social, económica, etc., que necesitas, según sea la situación.
¿Qué más puedes hacer?
- Exterioriza lo que sientes, no te quedes callado, ni acumules ira y resentimiento.
- Ve sacando el enojo poco a poco.
- No descargues tu ira contra la familia y los amigos.
- Analiza cuáles son tus fortalezas, tus debilidades, qué apoyo necesitas: ayuda sicológica, espiritual, orientación vocacional.
- Si perdiste el empleo: además de buscar trabajo, solicita las ayudas gubernamentales que te apliquen como el desempleo y la asistencia nutricional. Envíale tu resumé actualizado a todos tus amigos y pide que se lo envíen a sus contactos.
- Invierte el tiempo en actividades positivas, puedes hacer lecturas motivacionales, trabajo voluntario (apoyar una causa social, una o dos veces en semana), estudiar, asistir a actividades religiosas, profesionales, entre otras.
- Piensa en un sueño que siempre has tenido y desarróllalo. (Es momento de ser creativos, quizás ser empresario(a), fundar una organización de base comunitaria que ofrezca servicios, etc.)
¿Qué puede hacer la familia y los amigos de la persona que está en crisis?
- Ser solidarios.
- Escuchar, escuchar y escuchar.
- Hacerle saber a la persona que no está sola.
- No criticar, ni responsabilizar a la persona por lo que está ocurriendo.
- Deje que llore, no se lo prohiba, pero esté alerta si presenta síntomas de depresión.
- Apoyar en el proceso de búsqueda de empleo, sacarle una cita con un profesional de la conducta humana.
- Invitarlo a hacer actividades que lo(a) distraigan.
- Aportar económicamente, de ser necesario.
- Dar palabras de aliento, ser positivo y motivar en todo momento.
- Ayudar a desarrollar un plan para salir del problema.
Las crisis se pueden superar, pero normalmente el proceso toma tiempo. Buscar responsables, llenar el corazón de coraje, ira y raíces de amargura solamente te afecta a ti y a las personas que te aman. Convierte esa situación negativa en una oportunidad de crecimiento. Si asumes una actitud positiva, aunque es difícil lo que estás atravesando, el resultado será beneficioso. Cuando la crisis toque a tu puerta, no pierdas la paz ni la esperanza, después de la tormenta vendrá la calma y saldrá el sol.
Comparte alguna crisis que hayas pasado y qué hiciste para superarla.







