Para esa despedida, yo quería

Fueron tantas tus caídas que no pensé que ésta vez sería para siempre. Me ha tomado algunos meses asimilar que ya no estás. No pude despedirme como hubiera querido. Meses antes de tu muerte nuestras conversaciones se tornaron en monólogos, ya no me respondías. El Alzheimer se fue llevando tu esencia. Las enfermedades agravaron y…