Mi primer amor

Una sonrisa iluminaba mi rostro, mariposas revoloteaban dentro de mí, no podía esperar para verle o hablarle. Sin duda, llegó el amor. Pasaba noches de desvelo, pero mi cuerpo lo asimilaba, no sentía cansancio, pues sabía que el resultado era estar al lado de mi amado. Así inició nuestra relación, era perfecta. Las situaciones, problemas…