Un viernes cualquiera

[Por Elizabeth Vargas] Esa noche las horas corrieron y el sueño no llegó. Recuerdo que la creatividad se apoderó y lo único que podía era dejarla fluir. Al fin, comencé a dormitar y me dí un espacio para descansar. Horas después, allí estaba nuevamente, detrás del teclado, con una emoción indescriptible. Anuncios

Más que vivir tres años después

¡Celebramos tres años! Inició como un sueño, un espacio para abrir mi corazón y exponer temas que me preocupaban y que sabía que otras personas podían estar experimentando.  Sé que Dios ha permitido que viva experiencias, en ocasiones difíciles, para que a través de los escritos pueda ofrecer herramientas a los que se encuentran con…