(2) Nada te faltará

Leticia entró a su cuarto y se tiró en la cama. – Joel, si estuvieras aquí la historia quizás fuera distinta… -respiró profundamente-  ¿Y qué hago yo cediendo a la presión de mi madre? Han pasado tantos años…,  pensó. Casi una década después, el fantasma de Joel aún seguía ahí.  Las imágenes de lo vivido volvían…