En el lugar donde te soñé

Mirarse al espejo no es suficiente. Hay que examinar lo que hay en nuestro interior. En la profundidad de nuestro ser donde nadie puede observar, sólo Dios. Sí, ya sé… te preguntas a qué viene el análisis. Utilizaré palabras sencillas y te contestaré.

En los últimos meses he vivido experiencias que han marcado mi vida. Sin duda alguna, puedo decir que aún lo que parece negativo ha sido parte del proceso en el que Dios me ha guiado para verme en el lugar que soñó para mí. He sido destinada a las alturas y tú también.

Tal vez quieras conocer un poco las etapas y te preguntas si he llorado. Pues sí, a lágrima viva; si he querido desaparecer, también. Soy humana y experimento emociones que me podían detener. La incertidumbre ante lo desconocido también me causa temor, igual que a ti.

Pero no quiero ahogarte con mis lamentos, simplemente anhelo que sepas que no eres el único o la única que tiene pruebas en su vida. Lo que puedo afirmar es que Dios ha estado ahí en cada proceso de mi vida, y asimismo desea estar contigo. Fuimos diseñados por Él a su imagen y semejanza, somos tan valiosos que solamente su sangre pagó el precio de nuestra vida.

Sin embargo, a veces lo olvidamos. En medio de las dificultades queremos brincar los procesos, subir en el elevador en vez de usar la escalera. ¡Claro, es más fácil! Pero cuando escalas poco a poco esa montaña disfrutas la victoria de llegar a la cima, luego de tanto sacrificio. Usar el ascensor da una felicidad esfímera, pero caminar escalón por escalón fortalecerá nuestras piernas, nos permitirá llegar más lejos, mirar al pasado y sonreir porque ha valido la pena.

Entonces, ¿por qué tanto dolor?; ¿por qué tantas lágrimas? Dos de tantas preguntas que nos hacemos. Las dos tienen la misma respuesta: es parte del proceso. Te invito a que busques información sobre la renovación del aguila, la transformación del olivo en aceite o de la uva en jugo y luego el vino. Analiza el desarrollo de una buena pintura, una pieza de barro, cuántas veces se rompe antes de salir la obra maestra. O simplemente observa la metamorfosis de la oruga hasta convertirse en mariposa. Estoy segura que te sorprenderán los procedimientos, pero más el resultado final.

Así que no sigas huyendo porque es parte de tu desarrollo. Dios ha pensado grandes sueños para ti y para mí. Él no se equivoca, aún lo que parece causar dolor y sufrimiento lo utiliza para bendición. Al final de la carrera si te dejas dirigir podrás escuchar su voz que te dirá ya estás en el lugar donde te soñé.

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10 comentarios en “En el lugar donde te soñé

  1. Víctor: así es, debemos disfrutar el resultado final de cada proceso por más doloroso que parezca y sea, pues en su momento veremos el resultado y siempre será mejor que como estábamos antes de iniciar ese viaje.

    Inside focus: Totalmente de acuerdo con tu planteamiento, estamos en el horno el tiempo que sea necesario, no nos podemos salir antes porque se puede afectar la obra que está haciendo el alfarero.

  2. Definitivamente las pruebas son parte de nuestro proceso de crecimiento. En el momento que las estamos pasando, no las entendemos, no nos hacen sentido, pero si resistimos, si nos mantenemos fieles en medio de la prueba y una vez logramos cruzar al otro lado, nos damos cuenta que hemos crecido, que somo mas fuertes y estamos mas arraigados del señor.

    Somos vasijas que hemos sido puestos en el horno por el alfarero, y si nos salimos del horno antes de tiempo, no estaremos listos y quizás no alcanzaremos el potencial que Dios ha puesto en nosotros.

  3. Poco a poco, con experiencia, se llega a entender que la vida se trata de los procesos y de disfrutar del resultado final como parte de ese mismo proceso. La Vida está en el camino, no en la meta… es como los viajes en tren: admiramos el paisaje, no la estación.

  4. Reblogged this on and commented:

    A veces uno escribe temas que cuando los vuelve a leer se da cuenta que fue Dios quién nos inspiró y este es uno de ellos. Sé que Dios soñó un lugar muy especial para mí y así lo declaro. Han pasado dos años desde que escribí esta publicación para el blog Más que vivir, pero hoy puedo decir que Dios no ha terminado su trabajo en mi vida y que sigue permitiendo experiencias que me llevan a un lugar muy especial.

  5. sí que no sigas huyendo porque es parte de tu desarrollo. Dios ha pensado grandes sueños para ti y para mí. Él no se equivoca, aún lo que parece causar dolor y sufrimiento lo utiliza para bendición. Al final de la carrera si te dejas dirigir podrás escuchar su voz que te dirá ya estás en el lugar donde te soñé.

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