Cuando la crisis toca la puerta…

No importa cuánto hayas estudiado, ni cuánto dinero tienes, nunca estarás preparado(a) para una crisis.  Hace tres meses que mi esposo perdió su empleo debido a los despidos de la Ley 7 del gobierno.

Hoy puedo decirte que a pesar de los anuncios de que la carta llegaría, en lo más pronfundo albergamos la esperanza de que a nosotros no nos pasaría.  Pero, ocurrió, llegó la carta, lo que nos permitió  ir pensando qué haríamos en ese momento.  Aún así, nos estremecemos.  La pérdida de empleo es una de los problemas que más ha sacudido a las familias en Puerto Rico y que afecta a miles de personas a nivel mundial.

Y cuando se afecta la economía repercute en otras áreas como:  las relaciones matrimoniales, la educación de los hijos, el estilo de vida, y la salud mental y emocional de las personas. Sin embargo, un divorcio, la muerte de un familiar, un accidente que impacta alguna función esencial de tu cuerpo y cualquier otra situación inesperada puede generar una crisis que debe ser atendida con seriedad.

Entonces, ¿qué podemos hacer?  Cuando la crisis toca la puerta, es normal que entres en la etapa de negación, no puedes aceptar que esa situación te está ocurriendo a tí.  Es inevitable sentirse triste e impotente.  Puedo decirte  que vas a llorar y hacerlo es importante para comenzar a trabajar con la situación. Pero, ¿hasta cuándo debes llorar? Esto va a variar de acuerdo a cada persona y a la situación que experimenta.

Lo fundamental es que no se convierta en una depresión.  Si comienzas a sentir falta de interés por la vida, hay cambios en tu alimentación (comes en exceso o dejas de comer), se afecta tu tiempo de sueño (duermes mucho o no puedes dormir), no te puedes concentrar, no puedes controlar el llanto, entre otros indicadores, debes buscar ayuda profesional de inmediato.

En este momento, es necesario iniciar el proceso de recuperación, reconoce que estás atravesando un suceso inesperado y acepta que, si no lo enfrentas con las herramientas adecuadas, puede afectar tu vida.

¿A quién tienes?

En ese instante tal vez no puedas ver la crisis como un desafío para crecer, o una oportunidad para realizar algún sueño que tenías.  Pero el apoyo de familiares, amigos y profesionales de la conducta te ayudará a enfocarte. También, te llevará a hacer un plan para salir exitosamente de la situación.  Por lo tanto, preparar un inventario de la red de apoyo es fundamental. Evalúa con quién cuentas entre tu  familia, amigos, y algún otro grupo, si perteneces a una comunidad de fe.  También, verifica qué organizaciones proveen la ayuda profesional, social, económica, etc., que necesitas, según sea la situación.

¿Qué más puedes hacer?

  • Exterioriza lo que sientes, no te quedes callado, ni acumules ira y resentimiento.
  • Ve sacando el enojo poco a poco.
  • No descargues tu ira contra la familia y los amigos.
  • Analiza cuáles son tus fortalezas, tus debilidades, qué apoyo necesitas: ayuda sicológica, espiritual, orientación vocacional.
  • Si perdiste el empleo: además de buscar trabajo, solicita las ayudas gubernamentales que te apliquen como el desempleo y la asistencia nutricional. Envíale tu resumé actualizado a todos tus amigos y pide que se lo envíen a sus contactos.
  • Invierte el tiempo en actividades positivas, puedes hacer lecturas motivacionales, trabajo voluntario (apoyar una causa social, una o dos veces en semana), estudiar, asistir a actividades religiosas, profesionales, entre otras.
  • Piensa en un sueño que siempre has tenido y desarróllalo. (Es momento de ser creativos, quizás ser empresario(a), fundar una organización de base comunitaria que ofrezca servicios, etc.)

¿Qué puede hacer la familia y los amigos de la persona que está en crisis?

  • Ser solidarios.
  • Escuchar, escuchar y escuchar.
  • Hacerle saber a la persona que no está sola.
  • No criticar, ni responsabilizar a la persona por lo que está ocurriendo.
  • Deje que llore, no se lo prohiba, pero esté alerta si presenta síntomas de depresión.
  • Apoyar en el proceso de búsqueda de empleo, sacarle una cita con un profesional de la conducta humana.
  • Invitarlo a hacer actividades que lo(a) distraigan.
  • Aportar económicamente, de ser necesario.
  • Dar palabras de aliento, ser positivo y motivar en todo momento.
  • Ayudar a desarrollar un plan para salir del problema.

Las crisis se pueden superar, pero normalmente el proceso toma tiempo.  Buscar responsables, llenar el corazón de coraje, ira y raíces de amargura solamente te afecta a ti y a las personas que te aman.  Convierte esa situación negativa en una oportunidad de crecimiento.  Si asumes una actitud positiva, aunque es difícil lo que estás atravesando, el resultado será beneficioso. Cuando la crisis toque a tu puerta, no pierdas la paz ni la esperanza, después de la tormenta vendrá la calma y saldrá el sol.

Comparte alguna crisis que hayas pasado y qué hiciste para superarla.

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10 comentarios en “Cuando la crisis toca la puerta…

  1. Me parece muy valioso todo lo que han aportado. En mi caso he tenido que aprender a operar y esperar en el tiempo de Dios.

    Creo firmemente en que este es un momento extraordinario para re-inventarnos como individuos y nación. A través de mis personajes he tenido la oportunidad de llegar a muchas familias y empresas a pintar sonrisas en medio de tanta necesidad. Y al final siempre recibo el mismo mensaje, _Gracias por este momento tan refrescante, me hacía falta.

    Creo que debemos buscar nuestro papel en este escenario de crisis y juntos, como actores en una vida dónde Dios es el libretista por excelencia, podamos cambiar un panorama completo. Sólo falta un poco de visión y entusiasmo.

    Démosle ánimo a aquellos que lo necesitan. SE PUEDE!!!

  2. Pues mi hermana está en crisis económica por su falta de control financiero. No hace presupuesto y resuelve con sus tarjetas de crédito y préstamos. El resultado es que su salario va practicamente todo a pagar deudas. Yo me he convertido en el “banco familiar” o “la ATH” de ella. Yo le ayudo pero ya nuestra relación de hermanos se está viendo afectada seriamente ya que ella no acaba de hacer un presupuesto ni un plan de ataque a esas deudas. Esto me causa ansiedad, malestar, enojo y hostilidad. Asi que le agradezco su artículo. Ya yo he estado implementando algunas de las sugerencias tales como ayudarla y ahora buscar ayuda. La ayuda sería ver si nos reunimos con un consejero financiero para que le ayude a ella a ubicarse.

    • Estimado Alberto:
      Aunque te duela, la mejor ayuda que puedes darle, es no ayudarla.
      Quizas suena fuerte, pero mientras nos mantenemos “Salvando” la gente, algo que yo hice por mucho tiempo, no le permitimos crecer, ver y sentir en carne propia las consecuencias de sus actos equivocados.
      Mientras tu ser querido sepa que puede contar contigo, sin asumir la responsabilidad de sus malas decisiones, lamentablemente no creo que cambie demasiado.
      Se que debes tener un corazon muy noble, pero deberas ser muy fuerte y si es necesario, buscar tambien ayuda para ti, para que puedas manejar la situacion de la manera adecuada, sin afectarte y sobre todo, sin sentirte culpable, estando conciente de que lo haces por su bien.
      Pidele a Dios direccion y que sea El tomando control de tu conducta y sentimientos en esta situacion.
      Dios te bendiga.

  3. Elizabeth. Te felicito por el escrito. Tu no solamente aconsejas basado en tu educacion sino en tu experiencia. Las jovenes Sonia y Norma, con sus comentarios tambien me sorprendes y alientan a seguir adelante. En el momento de verdad que la desesperanza arropa. Los consejos que das son acertados y hay que compartirlos con los que mas nos necesitan!

    Dios te bendiga!
    Pablo N. Aymat
    Pastor
    Iglesia Cristiana Luterana Genesis
    http://www.iglesialuteranapr.com

  4. Excelente escrito.Se de que se trata en carne propia pues en algun momento vendi todo lo que tenia (y lo que no, lo entregue): negocios, casa..todo..cuando mis padres enfermaron para poderles dar lo mejor..y no me arrepiento.
    Posterior a esto me quede sin negocios, sin casa y sin ellos pues tambien murieron.
    No me fue facil conseguir trabajo, venia de tener dos exitosas empresas y de estar en una Junta Examinadora..”Sobrecualificada” supuestamente..Yo dispuesta a hacer cualquier trabajo.. pero nada.
    Recuerdo haber tenido que optar por transporte publico por no tener ni tan siquiera para gasolina..fueron dos largos an~os…
    Pero entendi que cuando el Senor quiere rehacernos de acuerdo a la imagen que el creo para nosotros, es necesario primero, llevarnos a nuestro origen para desde ahi, formarnos de nuevo…
    Aprendi en el proceso, que la vida es un transito..
    Aprendi a darle valor a lo intangible
    …A crear un balance en la vida
    ..A vivir con mucho menos pero siendo igual o mas feliz
    ..Aprendi a confiar pues nunca El se separo de mi aun en el momento mas dificil
    ..Aprendi que las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos, cuando ya estamos en el camino correcto pero igualmente aprendi,
    que hasta que la leccion no este totalmente asimilada, el momento de prueba lamentablemente no pasara..
    Mis consejos para los que atraviesan (atravesamos) en este momento por esta dificil situacion…
    Rindete a Dios, comunicate con El y pidele que tome el control y te revele sus planes contigo y que leccion desea que tu aprendas.
    Confia..que aunque no sientas por momentos Su presencia, El jamas te abandona y siempre estara contigo.
    Explora tus propios talentos. Quizas ese empleo que tanto deseas esta tan cerca como en ti mismo…
    y Cree que los mejores regalos del cielo, vienen primero envueltos en grandes dificultades y para los que confian y creen en el Senor absolutamente TODAS las cosas obran para bien.
    Dios les bendice…

    • Si realmente el comentario que Norma Alvez, es totalmente cierto. Dios nos da algunas veces lecciones que no entedemos porque. Y muchas veces hasta le reglamamos a El, como si nosotros fueramos el padre y El nuestro hijo. Pero, debemos recordarnos siempre que El es nuestro padre y nosotros sus hijos. No reclamarle sino pedirle la fuerzas para seguir adelante, no dejar de confiar en El porque sin El no somos nada. Yo realmente no entendia la depresion hasta que cai en ella, pero hoy puedo decir que estoy de pies gracias a mi Dios, y que le sigo pidiendo que El, sea quien dirija mi vida, y que me siga sosteniendo en cada una de las pruebas que tenga que pasar en vida. NO PIERDAN LA FE Y PONGAMOS LAS COSAS EN LAS MANOS DE DIOS.

¿Qué piensas del tema? Escribe aquí tu opinión.

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