Es interesante repasar lo vivido, qué hemos logrado y lo que nos falta por hacer. Cuando se acerca la celebración de un nuevo año de vida es un momento oportuno para hacer ese análisis y yo no soy la excepción.
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Enfrentando el divorcio II
Publicado en Editoriales, Reflexiones, tagged Amigos, Amor, Bendición, Culpables, Divorciada, divorcio, Dolor, Esperanza, Expectativas, Familia, Felicidad, Feliz, intimidad, Límites, Los límites del amor, matrimonio, Pacto, Pareja, Relación, Ruptura, Separación, Sociedad, Sufrimiento, Superar, Walter Riso el 03/07/2012 | 20 Comentarios »
Los límites del amor
Amor, una palabra profunda que muchos expresan, pero pocos conocen el significado. ¿Debe haber límites para el amor? No sé, tal vez en algunas ocasiones hay que pensar si esa relación que dice estar fundada en amor te hace bien o te hace mal. No dejo de insistir que creo en el amor y en el matrimonio, según lo establece Dios, eso no cambiará, pero en mi vida llegó el momento que tuve que aceptar la petición de divorcio.
¿A qué llamas amor?
Publicado en Reflexiones, tagged Amar es una decisión, Amor, Atrévete a amar, Bendición, Creo en el amor, Culpables, Cultiva el amor, Día del Amor, Divorciada, divorcio, Dolor, Editoriales, El desafío del amor, Enamorados, Esperanza, Expectativas, Familia, Felicidad, Feliz, Fireproof, intimidad, matrimonio, noviazgo, Pacto, Pareja, Pasión, Reflexiones, relaciones, Ruptura, Separación, Sufrimiento, Temas de actualidad, Traición el 22/06/2012 | 18 Comentarios »
Un tema universal que todos hemos experimentado en mayor o menor magnitud y como he dicho antes, el amor nos eleva a los más hermosos sentimientos, pero también a nombre del amor podemos llorar lágrimas de sangre. Esto gracias a los que utilizan esa palabra sin profundidad, sin conocer lo que realmente representa.
Enfrentando el divorcio
Publicado en Editoriales, Reflexiones, tagged Amigos, Amor, Bendición, Culpables, Divorciada, divorcio, Dolor, Esperanza, Expectativas, Familia, Felicidad, Feliz, intimidad, matrimonio, Pacto, Pareja, Ruptura, Separación, Sociedad, Sufrimiento, Superar el 16/04/2012 | 41 Comentarios »
Estoy divorciada
Sí, soy una mujer divorciada y con ese título llegan muchas etiquetas y cuestionamientos de la sociedad, la familia, los amigos, en fin, de cualquiera que seguía tu vida de una forma u otra. Las personas que compartían con la pareja divorciada les duele esa separación, se pueden sentir tristes, defraudados, sorprendidos, decepcionados, quisieran saber lo qué pasó y quizás lo hacen con la mejor intención. Pero les puedo decir que hay que respetar la vida, la intimidad de los demás y las decisiones que toman.
Los que me conocen saben que tuve un matrimonio feliz, claro con las altas y bajas que toda pareja experimenta. Y mis confidentes y amistades más cercanas pueden confirmar que cada vez que tuve una crisis busqué ayuda espiritual y profesional para trabajarla. Me mantengo diciendo que todo ese apoyo funciona cuando ambas personas están dispuestas a trabajar la situación y no lo hacen por obligación. Afirmo que cada matrimonio debe buscar esas herramientas cuando enfrenta situaciones difíciles que no sabe manejar.
Siempre he promovido el bienestar de la pareja, el luchar por la relación porque creo en el amor. Si has leído mis escritos desde el inicio del blog, en muchas ocasiones he trabajado el tema del matrimonio y sigo pensando lo mismo con respecto a ese pacto que hacemos ante Dios y los hombres. Yo también quería que mi matrimonio durara hasta que la muerte nos separara, pensé envejecer al lado del que hoy es mi ex esposo, pero no siempre las cosas ocurren como planificamos.
Es un tema del que no quería hablar porque el proceso es muy difícil y
entiendo que no tengo que ventilar mi situación sentimental. Si lo hago es como parte del proceso de sanación y porque ciertas circunstancias me han obligado a romper el silencio. Sí había compartido mucho de lo que experimenté en mis escritos desde el mes de septiembre del año pasado.
Una ruptura matrimonial es una pérdida en la que se llora y se sufre porque con ese divorcio se van todas las ilusiones y los sueños construidos. Si hoy escribo sobre lo que vivo lo hago simplemente para que mis experiencias ayuden a otros que estén pasando por procesos similares, no me interesa ventilar mi vida públicamente con otro propósito y tampoco creo que tengo que dar detalles de lo experimentado. Aquí no quiero hablar de razones ni de culpables, porque un matrimonio es cuestión de dos. Y son esas dos personas las que conocen realmente lo que sucedió y la responsabilidad que corresponde a ambas.
De esta forma doy inicio a una serie de publicaciones sobre el costo del divorcio, los prejuicios de la sociedad, la familia y las diferentes etapas que se pueden vivir. De mi proceso puedo decir que la ayuda espiritual y profesional ha sido fundamental para mantenerme de pie. Sé que a muchos les cuesta creer que una persona que dé conferencias y dinámicas para matrimonios, tenga mis principios, valores y creencias pase por un divorcio, pero nadie está exento y sí, estoy divorciada.
Mi vida no ha terminado, al contrario, estoy en un nuevo nivel, soy feliz porque Dios ha estado conmigo en cada etapa de mi existencia, no me ha dejado y mis circunstancias no determinan quién soy, lo que valgo y hacia dónde voy a llegar, eso lo define el Creador, soy suya y mi ser le pertenece. Al contrario, lo que hoy vivo puede ser doloroso, pero para los que aman a Dios todas las cosas obran para bien. Sé que mis vivencias han sido de bendición a mujeres que también les ha tocado enfrentar el divorcio y todos los prejuicios, señalamientos y sufrimiento que conlleva.
¿Un clavo saca otro clavo?
Publicado en Reflexiones, tagged Amor, Autoestima, Ayuda espiritual, Ayuda profesional, Baja autoestima, Clavo, Codependencia, Debilidades, Dependencia, Desamor, Desesperación, Felicidad, Fortalezas, Libro Amar o depender, matrimonio, noviazgo, Pareja, relaciones, Ruptura, soledad, Un clavo saca otro clavo, Walter Riso el 09/04/2012 | 32 Comentarios »
La pregunta es clara y la respuesta más todavía. Un clavo que da encima
de otro clavo lo que hace es hundirlo a tal punto que parece que ha desaparecido, pero se encuentra en la profundidad del corazón, el hueco será más grande y la herida también. Entonces, ¿por qué hay personas que se empeñan en decir que un clavo saca otro clavo? y más aún, ¿por qué hay gente que se conforma con ser ese clavo que supuestamente saca el otro?
De acuerdo con el psicólogo Walter Riso, mucho tiene que ver con la dependencia. Hay individuos que no pueden estar solos porque son tan inseguros de sí que necesitan tener a alguien a su lado, por lo que terminan una relación diciendo amar a esa persona y al otro día ya sienten amar nuevamente y establecen un nuevo romance. ¿Realmente sabrán lo que es el amor?
Primeramente, no tienen amor propio, no se valoran, o sea, su autoestima está baja, tienen grandes temores e inseguridades y van corriendo tras la primera persona que le diga algo bonito o lo haga sentir seguro. De acuerdo con Riso hay varias explicaciones para desarrollar la dependencia. Y precisamente una persona dependiente puede salir de una relación y entrar en otra sin haber pasado por un proceso de restauración. Uno de los puntos que expone el autor puede arrojar luz sobre este comportamiento. “Estas personas no se sienten admirables e intrínsicamente valiosas; por tal razón, si alguien les muestra admiración y algo de fascinación, el apego no tarda en llegar“, explica el psicólogo en su libro ¿Amar o depender?. Además, sugiere: “no te pegues de la primera opción. La experiencia me ha enseñado que cuanto menos se busque el amor, más se encuentra“.
Hay unas recomendaciones que Riso le da a una de sus pacientes: “primero debe aprender a superar los miedos que se esconden detrás del apego, mejorar la autoeficacia, levantar la autoestima y el autorrespeto, desarrollar estrategias de resolución de problemas y un mayor autocontrol…“.
Entonces, es importante que analices qué te mantiene en una relación, qué te lleva a establecer relaciones tan pronto terminas una. Primero, es necesario buscar ayuda profesional y espiritual para sanar no solamente lo que viviste en la relación anterior, sino las heridas del pasado que te hacen actuar de esa manera desesperada.
Si estás conociendo una persona asegúrate de que ya cerró el capítulo de su relación anterior y que ha pasado un tiempo razonable, no vaya a ser que estés siendo utilizado(a) como un clavo y en su momento te toque sufrir también la inestabilidad emocional que pueda tener ese individuo. Definitivamente, no se puede abrir el corazón sin conocer las fortalezas y debilidades del otro. No todo lo que brilla es oro y puede que parezca la persona ideal, pero no necesariamente es así.
En vez de un clavo, yo diría que lo que hace falta es un buen martillo para
sacar ese clavo de raíz, sellar ese hueco y entonces poder reestablecer la vida. El amor es maravilloso, pero solamente se puede compartir cuando estamos sanos, restaurados y nos sentimos felices con nosotros mismos. Recuerda que nadie puede dar lo que no tiene y no se puede intentar llenar esos vacíos con otra persona, hay que buscar ayuda profesional y espiritual para mejorar nuestras vidas antes de entrar en una nueva relación. Así que, ¡cuidado con los clavos!




